La clave se escribe en el sitio del banco, no en el otro
Varios canales funcionan con una redirección: la plataforma te envía al sitio de tu entidad, ahí autorizás el pago con tus credenciales y volvés con la operación confirmada. Ese diseño existe precisamente para que la clave nunca pase por el comercio, y por eso el momento del salto es donde conviene mirar con más atención.
Qué pasa en el salto
Los tres primeros puntos son el mecanismo; el cuarto, la verificación.
La redirección al sitio de la entidad
Salís de la plataforma y entrás al entorno del banco. La dirección de la barra cambia y eso es lo esperable.
La autorización ocurre allá
Escribís tus credenciales en el sitio de tu entidad. La plataforma no las recibe en ningún momento.
El retorno con la confirmación
La entidad informa el resultado y la plataforma acredita. Si cerrás antes de volver, la operación puede quedar en revisión.
La verificación: mirá la barra de direcciones
En el paso de la clave, el dominio tiene que ser el de tu entidad. Si no lo es, cerrá todo sin escribir nada.
Dudas que llegan desde el buscador
¿Es seguro escribir la clave ahí?
Si estás en el dominio de tu entidad, es el procedimiento normal. La verificación del dominio la tenés que hacer vos.
¿Qué pasa si cierro la ventana a mitad?
La operación puede quedar pendiente hasta que el sistema la resuelva. Consultá el saldo y el historial antes de reintentar.
¿La plataforma guarda mis datos bancarios?
En este esquema no los recibe. Lo que guarda es el resultado de la operación.